
Composición
Como primer acercamiento a la obra Pelagia me gustaría mencionar los tipos de materiales utilizados. Tomando al artista ya mencionado, Gilberto Esparza, como referente, la obra está conformada por dos grupos de materiales: los nuevos y los reciclados. Se trató de reutilizar la mayor cantidad de elementos reciclados o reutilizados, ya que esto acompaña a la idea de la obra e investigación, reconectar con la naturaleza y por ende tratar de que este mismo trabajo no sea un aporte a la contaminación y su destrucción. Los materiales reciclados conforman sobre todo el movimiento y la estructura principal de la obra, mientras que los materiales nuevos fueron sobre todo luces y elementos electrónicos.

Generando vida
A partir de muchas pruebas, de ideas fallidas y reconfiguración de diferentes métodos o materiales, se logró dar vida a la obra. Poniendo el enfoque ahora en el funcionamiento, cuenta con movimiento tanto en brazos como en cabeza, este es constante y sobre el propio eje de cada pieza, está rota en un rango de 60° y luego regresa a su posición inicial. Su estado inicial es con solo iluminación blanca, una vez que un usuario se aproxime a al área de sensado, que es un metro de diámetro alrededor de la obra, comienza a iluminarse de color sola y da paso a la accion de descargas electricas. Estas son transmitidas por los finos tentáculos y son pequeñas descargas intermitentes, alrededor de una descarga por segundo.

Mímesis
Pelagia es una obra colgante y autómata, que da “vida” a una medusa, en específico a la pelagia noctiluca de aquí surge su nombre. A primera vista y sin contar con los cambios visuales que genera el funcionamiento, se puede observar una medusa de color rosado claro, cubierta en tela que genra volumenes y con dimensiones de: 50 cm aprox de diámetro por 155 cm de alto en total, teniendo en cuenta los 12 tentáculos finos, si contamos solo la estructura dura que consta de cabeza y 4 brazos, el largo sería de 110 cm. Teniendo en cuenta esta última medida, la obra cuelga a 55 cm del piso, sujeta por dos tensores a 45°.
Su forma de montado y la oscuridad del espacio que la rodea, genera la idea de que está nadando en medio del océano.
Investigación
Está claro que la evolución y el avance acelerado de la tecnología trajo beneficios, pero su uso diario de manera personal, no solo trajo comodidades, sino que generó en cierto modo un desapego con el entorno que nos rodea, sobre todo con la naturaleza.
Hoy en día muchos artistas trabajan las diversas tecnologías en sus proyectos, no la niegan ni buscan luchar contra ella, sino más bien, refuerzan la idea de que tecnología y naturaleza no son polos opuestos, generando obras con temáticas de naturaleza, como por ejemplo el artista Gilberto Esparza (autor de la obra de la imagen). Todos aquellos quienes buscan trabajar con dicha temática, de alguna manera intentan generar algún cambio en nosotros, y en cierto punto generar una autocrítica sobre nuestro comportamiento con el entorno.
En conclusión, que la tecnología avance no significa que la naturaleza desaparezca, sino todo lo contrario, es un potenciador. Los artistas crean “vida” y aunque no sea orgánica, nos remite a la misma y nos recuerda que nuestro entorno tiene vida.












